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Movimiento Tiempo de lectura: 4 min

Movilidad articular: por qué tus articulaciones necesitan movimiento diario

La diferencia entre flexibilidad pasiva y movilidad activa para mantener un cuerpo ágil y sin rigidez.

A diferencia de los músculos, que cuentan con una densa red de capilares sanguíneos, los cartílagos que protegen nuestras articulaciones son tejidos avasculares. Su único mecanismo para nutrirse y eliminar sustancias de desecho es el líquido sinovial.

¿Cómo se renueva y distribuye este líquido sinovial? Exactamente a través del movimiento: cuando una articulación se flexiona y extiende en su rango natural, actúa como una esponja que absorbe nutrientes y expulsa toxinas.

Pasar ocho horas sentado en una silla comprime las caderas y la columna lumbar sin permitir esta renovación. Dedicar apenas 5 a 10 minutos al día a rotaciones controladas de hombros, caderas y tobillos mantiene las articulaciones lubricadas, previniendo la sensación de pesadez y rigidez matutina.

Puntos clave para recordar:

  • Realiza círculos amplios y suaves sin buscar el dolor; solo explorar el rango cómodo.
  • Acompaña cada movimiento con respiraciones profundas y pausadas.
  • El mejor momento para la movilidad es al levantarte de la cama o a media tarde para romper bloques de sedentarismo.
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